Bij Woolskins geloven we in de kracht van puur natuur. Wij ontwerpen en maken stijlvolle, zachte en duurzame producten van Zuiver Scheerwol, speciaal voor de allerkleinsten. Onze Woolskins collectie wordt door ons zelf ontworpen en met zorg geproduceerd in Europa, met de fijnste en beste kwaliteit wol. We kiezen bewust voor lokale productie met natuurlijke en duurzame materialen. Zo garanderen we niet alleen kwaliteit en zachtheid, maar ook een eerlijk en verantwoord product. Woolskins omhult je baby met de zachtheid van puur natuur, ontworpen met liefde en zorg. Voor een veilige, natuurlijke en comfortabele start in het leven.
Por qué los productos de Lana Ecológica son tan buenos y saludables para tu bebé.
Si buscas un regalo bonito y saludable para tu bebé recién nacido, aquí tienes algunas buenas razones para comprar un producto de Lana Ecológica o Piel de Oveja Eco Baby-Care.
1.
Respira y regula la temperatura corporal.
Las fibras de lana respiran y tienen la capacidad de actuar como un termostato natural que regula la temperatura corporal. Esto ayuda al bebé a mantener una temperatura estable y lo mantiene seco y cómodo. La lana es fresca en verano y cálida en invierno.
2.
Reduce el riesgo de asma.
Tras una reciente investigación, parece que las pieles de oveja pueden ser muy saludables para los bebés. La investigación afirma que cuando los niños duermen sobre una piel de oveja en los tres primeros años de vida, tienen 79% menos probabilidades de sufrir alergias a los 6 años.
3.
Contiene lanolina.
La lana contiene lanolina. La lanolina, presente de forma natural, es buena para la piel. También se encuentra en la piel humana y es conocida por sus propiedades desinfectantes. Para las pieles sensibles y/o irritadas, puede incluso tener propiedades cicatrizantes.
4.
La lana es hipoalergénica.
Y es ideal para las personas alérgicas. Esto se debe a la estructura de la fibra, que contiene proteínas como componente principal. Ésta actúa activamente contra las bacterias y los virus, que así no tienen la oportunidad de multiplicarse. Como resultado, no puede desarrollarse ningún clima en el que puedan prosperar el moho, los ácaros del polvo o las bacterias.